Es una artista mexicana cuya propuesta visual se centra en la narración de historias, combinando tanto elementos concretos como fantásticos, surgidos de una cosmología que ha desarrollado a lo largo de su trayectoria artística.

Dentro de cada una de sus obras podemos encontrar microrrelatos influenciados por el Surrealismo, específicamente, del de Remedios Varo. Lo anterior se ve reflejado en el desarrollo de conceptos mágicos ligados a la alquimia y la trasmutación; tópicos constantes en su obra.

 

 

Con un lenguaje simbólico, Renata aborda el juego de la dualidad Mito-realidad. A partir de crónicas que se narran desde una concepción esotérica, la artista juega con diferentes niveles de lectura abiertos a la interpretación de quien observa sus trabajos.

Sus pinturas reflejan un genuino interés por la filosofía hermética y su proceso iniciático. Donde la mente, el alma y el cuerpo buscan una comunión espiritual. La estética de Renata se ha ido construyendo gracias a la influencia de la tradición esotérica.

 

 

Los personajes que aparecen en sus pinturas se encuentran suspendidos en un espacio atemporal y alegórico. Con figuras angulares y espasmódicas en composiciones casi teatrales, la artista plasma un interés por la figura femenina.

Un símbolo que encontramos constantemente en su obra es la imagen de la puerta que aparece con diversas connotaciones místicas, la principal remite a la idea de autodescubrimiento.

Gracias a sus estudios en restauración de arte, experimenta constantemente con nuevos materiales que alterna con los tradicionales; desde acrílico y grafito, hasta óleo intervenido, que emplea de acuerdo con el tema que trabaja.