Es una artista plástica mexicana. Estudiar arquitectura, la ha llevado a adaptar sobre el lienzo la geometría de las estructuras y la armonía de las formas. Por medio de la intervención de objetos urbanos, Polimera logra darle un giro divertido a la cotidianidad generando atractivo visual a través de la saturación de los colores.

Su técnica en acrílico tiene influencia del pop art de Andy Warhol. La música de Madonna y Kurt Cobain ha cultivado el espíritu crítico con el que observa a su panorama, borrando todo dejo de ingenuidad de su trabajo desde una perspectiva femenina.

 

 

 

Desde la narrativa de lo mainstream y de una lógica comercial aborda temáticas sociales actuales con metáforas pop. Sus obras ironizan el culto a los productos de gran consumo. La banalización de una sociedad que se construye a partir de símbolos vacíos, fomentando estilos de vida que alimentan la fantasía del capitalismo tardío.

 

 

Su crítica está dirigida a señalar los clichés que ha identificado desde su experiencia. Además, expone algunos aspectos políticos a través de una sátira fresca y poco frecuente, pues aborda estas problemáticas desde una estética jovial.

 

 

La artista aprovecha el alcance e impacto de la era tecnológica, explotando desde sus redes sociales el valor de su obra. Al digitalizarlas les da movimiento y alterna los colores. Siendo consecuente con su propio concepto de arte: “Todo mundo tiene un talento interno que debe desarrollar, y no debe limitarlo tan sólo por lo que el resto de la gente piensa”.