Marco Tulio es un artista cuyo trabajo plasma su interés por la arqueología y la historia. Con un entusiasmo por el arte desde temprana edad, su obra conjuga sus dos pasiones: las ciencias y la creatividad. Inspirado por las actividades de excavación y el descubrimiento de restos materiales en su natal Coahuila; sus obras reflejan esa búsqueda de huellas, esa fascinación por conocer la genealogía de la naturaleza y su evolución por el tiempo. 

A partir de diluir acrílico con agua y aceite, y desde una visión casi animista, crea pinturas que denomina Los códigos naturales. Una serie de símbolos que, para el artista, son el lenguaje vernáculo de todo organismo. El agua sirve de vehículo informativo que revela los patrones espirituales que contiene la naturaleza.

Su propuesta visual es un ejercicio filosófico que explora la estructura de las formas de vida. Marco busca que experimentemos, reconozcamos e interpretemos los mensajes que la naturaleza tiene para nosotros, por medio de su propuesta artística, con la esperanza de que, a través de estas llaves, podamos entendernos con lo que nos rodea y coexistir con ello. De sus abstracciones emergen figuras surrealistas y orgánicas, cuya armonía nos cautiva como si de sinfonías visuales se tratara. Sus pinturas son lecturas de colores; las tintas sopladas en su trabajo reafirman visualmente el protagonismo que tiene el agua, no sólo como medio creativo, sino como el centro de su discurso estético: el agua como la fuerza vital que mueve todo, que crea y que descubre lo oculto.

Sus obras se presentan como una interpretación de la creencia de que las formas de la naturaleza, son la prueba de la estructura de un un poder superior. Para él, estos microcosmos son versiones de aquellos a gran escala que existen en el universo. Con 20 años en el medio artístico, Marco Tulio ha presentado su trabajo en México y en el extranjero. Su trabajo nos recuerda que el mundo es complejo, vasto, loco y maravilloso.