Líneas pesadas, colores intensos y personajes de caricaturas de la infancia, conforman  la obra de esta artista visual de origen tapatío que comenzó su camino en el mundo del arte en el 2017.

 

 

Con obras de formato medio, sus trazos marcan el tránsito en la evolución de su lenguaje visual, culminando en una síntesis armónica de estilos: abstracto, pop y cómic.

Consciente de su tiempo, Cecile trata su obra como un testimonio de su contexto espacio-temporal, abordando temas con comentario social a través de una iconografía que se centra en manifestaciones de la cultura popular.

 

 

Su discurso artístico se alimenta de un fuerte sentimiento crítico hacia la industria del capitalismo. Que no sólo vende productos vacíos basados en necesidades falsas, sino que comercia con estilos de vida tóxicos; desde la producción masiva de imágenes superficiales que en su reproductibilidad, dominan nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos, naturalizando comportamientos autodestructivos.

Esta crítica se transmite por medio de su paleta de colores donde se yuxtaponen tonos oscuros y neutros, con colores brillantes y saturados.

 

 

Los patrones culturales que nos invita a descubrir la artista en sus collages van desde cartoons clásicos y figuras del mainstream, hasta homenajes a personajes y situaciones dentro del imaginario colectivo mexicano.

Con un diálogo visual que se inspira, más no se limita, en el art pop de los 60, Cecile nos sumerge en una nostalgia visual  y dinámica, mientras incita a que nuestros ojos vaguen por el cuadro para que reflexionemos sobre nuestra realidad y cómo nos construimos a partir de ella.