“Interior: Historias Prestadas”

María Fernanda Jiménez, mejor conocida como “Amarillo Pastel” se define como una persona extrovertida, ocurrente y soñadora.
Siempre le atrajo el mundo de la ilustración, se hizo nombrar así por el simple hecho de conectar con el público utilizando el nombre de un color de una forma divertida y dinámica.
Amarillo Pastel estudió diseño publicitario esperando encontrar una conexión con el arte y la oportunidad de poder crear, al darse cuenta que no era realmente lo que esperaba comenzó a abrirse camino por cuenta propia ya que sintió la necesidad de comunicarse de una forma distinta.

Por años sintió un gusto enorme por el dibujo y el trabajo con las artes plásticas, después de estar en varios talleres y darse cuenta de que había encontrado un canal a su medida para comunicarse y llegar a más personas, comenzó a compartir lo que hacía en redes sociales, principalmente en Instagram, se dio cuenta que le gustaba, que mucha gente respondía positivamente a su trabajo y podía hacerlo de manera más profesional y sin plan alguno así fue como le dio vida a Amarillo Pastel.

Dentro de su trabajo podemos notar sus influencias, como Hilda Palafox “Poni”, Amanda Mijangos, quién fue su primer acercamiento profesional a la acuarela, se aprecia el estilo de Studio Ghibli, a quienes describe como su Disney. Su fuente de inspiración surge de varias maneras y por varias artes, por ejemplo admira el trabajo de Wes Anderson en el cine.

Tanto así que el sueño loco de María Fernanda es poder montar un cine con varios espacios en dónde a parte de proyectar películas, se pueda tener una galería de arte y trabajar sus ilustraciones en ese ambiente y con ello compartir aún más su trabajo con personas de diferentes ciudades del país y con artistas extranjeros para hacer una red y dentro de esa comunidad impulsar el arte.

La acuarela es la técnica con la cual siempre se ha sentido identificada, a pesar de que considera es una de las más difíciles pero también le da mucha libertad para experimentar y poder crear de una manera más amable.
Dentro de su obra podemos apreciar como se busca recalcar la delicadeza y feminidad dando pie a la unión del ser humano con la naturaleza. Cada una de sus obras cuentan una historia ya sea imaginaria, prestada o como una anécdota que plasma en sus colores.

Una de sus mayores metas es poder concretar la ilustración de un libro, ya que siempre ha sido de la idea de: “Si no te publican, publicate”.
Se propone seguir enseñando, un objetivo claro que a mediano plazo quiere cumplir es
poder dar un taller en lenguaje de señas, describe que ese momento sería lo más grande que podría hacer.

Amarillo Pastel atraída siempre por compartir su trabajo y siendo muy fiel a sí misma y a sus convicciones, es un artista a la cual no hay que perder de vista, ya sea trabajando con marcas, en proyectos altruistas, dando talleres o simplemente dando a conocer obra en redes, no deja de crear y de tomar oportunidades para seguir ilustrando e impulsar a más gente a hacerlo.

Texto por Jessica Sago.